¿Cuándo es permitida la cremación?
Aunque la Iglesia todavía prefiere la inhumación de cuerpo completo o funeral, de acuerdo a la forma en que Cristo mismo fue sepultado, por respeto al cuerpo humano y creer en la Resurrección, la cremación puede elegirse en circunstancias excepcionales por “razón suficiente”. Aquí se presentan algunas consideraciones generales que conviene tener en cuenta al momento de considerar la cremación:
- La cremación puede solicitarse por razones higiénicas, económicas o de otra índole de naturaleza pública o privada. Algunos ejemplos pueden ser: transferir los restos a un lugar lejano, posiblemente para evitar gastos considerables, por tradición o costumbres, un miedo grande psicológico o patológico de una inhumación bajo la tierra o en una tumba.
- La selección de la cremación debe haber sido elección específica del individuo antes de su muerte.
- La cremación, sin embargo, también puede ser requerida por la familia del fallecido, por lo que puede ser también determinada por buenas y/o pastorales razones, que puedan ser proporcionadas. (Un caso obvio sería el deseo de una familia de transferir los restos a un lugar distante).
- De acuerdo a los reglamentos actuales de la Arquidiócesis de Seattle, el sacerdote que tiene la responsabilidad de llevar a cabo el funeral, debe determinar que las razones para escoger la cremación están dentro de las mismas que reconoce la Iglesia.
- Cuando la cremación es vista como una alternativa aceptable para la forma normal de un entierro católico, los varios elementos del rito del funeral deben conducirse en la forma usual y, normalmente, con el cuerpo presente.
- La práctica ordinaria del entierro cristiano incluye el servicio de Velación, la celebración de la Misa de Funeral en la iglesia y el Rito de Sepultura en el cementerio.
- Aun cuando todos los elementos del Rito de Funeral tienen importancia, debe darse prioridad a la celebración de la Liturgia de la Eucaristía con el cuerpo presente de la persona fallecida.
- En Marzo de 1997 el Vaticano concedió a las diócesis de los Estados Unidos un indulto – es decir, una excepción por razones pastorales – para permitir que los restos cremados del cuerpo estén presentes en la Misa de Funeral. Los reglamentos en la Arquidiócesis de Seattle dejan, la decisión de permitir la presencia de los restos cremados en la Misa de Funeral en manos del pastor asignado.
